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¿Qué es La Estación Prohibida?



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Cego´slider

Jamás pudo entender lo misterioso de aquel artilugio. Cualquier persona lo consideraba prácticamente imprescindible en su hogar y, sin embargo, pocos reflexionaban acerca de su trasfondo cuasi metafísico. Un objeto con más de veinticinco siglos de historia, con atribuciones no demostradas de poderes simbólicos y rey en multitud de cuentos y obras maestras de la literatura. No era extraño encontrar referencias a este hechas por escritores de todos los rincones del planeta, en casi todas las lenguas y siempre con un trasfondo más allá de la propia física que lo caracterizaba. Desde Aristóteles hasta Borges se resaltaba la multiplicidad de su esencia, pasando obligatoriamente por Carroll y sin olvidar, claro está, la función "Nosce te ipsum" del Templo de Apolo que le atribuía Séneca, pero nada más lejos de esto; aquel objeto era lo único que precisaba en cada habitación de hotel, justo antes de dormir o justo después de despertarse. Siempre pensó que Narciso, de haberlo encontrado, nunca se habría ahogado en la aguas del río; como mucho, algunos cortes en su bello rostro, aunque él siempre fue partidario de otra versión del mito, aquélla en la cual el apuesto joven no acepta la imagen que se refleja, y odiándose a sí mismo decide quitarse la vida. Esta versión, que no se podía contemplar ni en la cultura helénica ni en la romana, era, a su parecer, la responsable de la herencia maldita que había obtenido el espejo en su tiempo; la gente ya no se suicidaba, sencillamente se alejaban de su imagen, bien transformándose con maquillajes y siliconas, bien no aceptándose nunca a sí mismo y comportándose como si se tratara de otro. La cuestión no era otra que esta: no se vivía para mejorar la propia imagen sino aquella que se reflejaba en el espejo, bendiciendo la suerte de los vampiros por no tener que soportar esta especie de maldición.

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