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¿Qué es La Estación Prohibida?



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Cego´slider

Entre los sueños

Se buscaban en sueños, cuando el silencio. No se conocían de nada, ni tan siquiera se habían cruzado por la calle y, sin embargo, esperaban a dormirse cada noche para seguirse buscando. No tenían noción de la existencia del otro, pero un sentimiento de certeza absoluta les poseía cuando las dudas asaltaban cruelmente por debajo de la piel, como la existencia misma de Dios ante el amor, ante la muerte. La misma mecánica del sueño se venía repitiendo desde hacía dos meses, pero cada mañana parecían olvidar los progresos en su búsqueda y a la noche, otra noche más, comenzaban desde cero. Aquel día, cualquiera, el joven juraría haberla visto desde la ventana del tren, cruzando la calle que atravesaba las vías unos metros más  atrás. Pensó en llamarla pero no le oiría, y quién reconocería un "¡eh!", pues ni su nombre sabía. Ella alcanzó a verle esa misma tarde, en la misma calle, en esos mismos metros más atrás, cuando pasaba el tren de regreso y él, apoyando la cabeza sobre el cristal de la ventana, se debatía entre el sueño y la espera de su parada. Apenas tuvo tiempo para reaccionar pero su leve sonrisa delataba un aire de esperanza en su vida. Los dos ansiaban la llegada de la noche, ahora sí, recordando el rostro de su soñado, para volverse a ver, para decirse – te vi– y contestarse – y yo también–, y fundirse en el sueño que ya no se soñaba. Pero llegó la noche y nadie apareció en sus sueños, como encantamiento del olvido, como conjuro del infortunio, sin soñarse más.

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