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¿Qué es La Estación Prohibida?



Te presento una forma diferente de invertir esos pocos minutos que, tal vez, se pierdan a lo largo del día, para leer algo más, diferente o no, original o no, de tu gusto o no; detente un instante y lee; quizás regreses.





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Cego´slider

Ligunod a la espera

Debe regresar al apartamento; su presencia en aquel barrio y a esas horas de la noche podría llamar demasiado la atención; cualquier transeúnte que fortuitamente pudiera encontrarse desencadenaría una nueva secuencia de asesinatos innecesarios, sin examinar cada escondrijo de la escena, sin emoción en los detalles, sin estética alguna. No ha reparado en el silencio absoluto que invade las calles; cada mañana el ruido de los estorninos impregna su vida de una extraña banda sonora, desagradable pero necesaria, como el tumulto en las calles de New York; si hay silencio es que algo sucede, si algo sucede todas las miradas irán hacia él. Observa las copas de los árboles y sonríe; envidia la extraña conexión de los estorninos, esa perfección en sus formaciones y movimientos, presas siempre y nunca solas. Cada uno de ellos conectado con otros seis a quienes observa a cada instante; a su vez cada uno de estos conectados con seis más y así sucesivamente, con una distancia máxima de un metro entre uno y otro; qué magnificencia ese sol negro que solían formar entre los meses de marzo y abril de Tøndermarsken, en su Dinamarca natal. Pero Ligunod está solo,  ni tan siquiera puede compararse con el estornino vigía que se separa de la bandada para examinar el peligro, sabiendo que a su regreso será el macho más apetecible para las hembras que vuelan junto a los más jóvenes a los bordes de la formación. Nadie le esperará y debe pasar desapercibido al menos dos meses más antes de preparar su siguiente obra de arte, un médico forense examinado por el propio muerto.

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