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¿Qué es La Estación Prohibida?



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Cego´slider

Lo que no es cinta de celulosa adhesiva

– Las unidades coronarias están llenas de criaturas con infartos–, me dijo, mientras se encendía un cigarrillo y miraba hacia la pared como si pudiera traspasarla con sus ojos. Siempre hacía lo mismo, pronunciaba una sentencia y a partir de ella comenzaba el debate. Esta vez sería una más; una frase sin sentido alguno, después de comer, con el olor a café recién hecho y el aroma a coñac del carajillo que se quedaba al final del paladar. No sabía a qué tipo de criaturas podía referirse. Repasé rápidamente todos los fallecimientos recientes que pude recordar: la caída de un niño por la ventana desde un octavo piso; el atropellamiento de una mujer con un bebé en un carrito; un infanticida en los dos últimos meses; … pero en ningún caso un infarto. Sus ojos se le llenaron de lágrimas y la mirada perdida en la pared fue a parar justo en los míos. – Sabes a qué me refiero, ¿verdad?– preguntó retóricamente, como si la respuesta fuera obvia, pero yo ni la sabía ni entendía nada. La miré y agaché la cabeza, resignado a tanto misterio que comenzaba a tantear a mi sentimiento de culpa. Se levantó hacia la puerta, la abrió y, con la cabeza apoyada en el marco, dijo: – Cada vez que sales a tomar algo con alguna de ellas, mi alma precisa de atención médica – cerrando la puerta tras de sí.

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