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¿Qué es La Estación Prohibida?



Te presento una forma diferente de invertir esos pocos minutos que, tal vez, se pierdan a lo largo del día, para leer algo más, diferente o no, original o no, de tu gusto o no; detente un instante y lee; quizás regreses.





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Cego´slider

Rendición

Nada más entrar en la habitación percibiste que algo fatal había sucedido. El departamento no presentaba ningún cambio significativo, ningún olor, ningún objeto roto en el suelo; pero ahí estaba la ventana, abierta de par en par, cediendo al aire que empujaba al fantasma de las cortinas, blancas, silentes; debajo, un taburete junto a la pared, con las huellas de mis zapatos sucios. Cabizbajo recordaste cada instante de dolor en nuestras vidas; cuatro años desesperados por no poderte dar un hijo, por no hacer que mi vientre acogiera tu semilla y fuera reflejo del inmenso milagro de la vida. La relación había llegado desde hacía tiempo al vértice atroz de la cima, y ahora la bajada en pendiente arrasaba todas las sonrisas que habíamos guardado en los cajones; la avalancha maldita de la tristeza nos estaba robando lo único que podía sostenernos aún en pie, separando nuestros cuerpos en el abismo infinito del rencor y la culpa. La esperanza decidió marcharse por la puerta de atrás mientras la buscábamos desesperados entre las fotos de ese cualquier tiempo pasado. Ese día todo cambiaría para siempre, al fin, en tu vida, prescindiendo a la fuerza de la mía. Te asomaste por la ventana lanzando una sonora carcajada al verme. – ¿Te has hecho daño? …– preguntaste al tiempo que me mirabas con cara de resignación. – … Ya lo decía tu madre. Se necesita ser gilipollas integral para lanzarse desde un primer piso –. Y aquí ando con un esguince en cada pie. Ahora, al menos, el que cocina eres tú.

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