Bienvenido a La Estación Prohibida

Síguenos en Facebook y Twitter o suscríbete al blog por correo

¿Qué es La Estación Prohibida?



Te presento una forma diferente de invertir esos pocos minutos que, tal vez, se pierdan a lo largo del día, para leer algo más, diferente o no, original o no, de tu gusto o no; detente un instante y lee; quizás regreses.





¡Gracias por la visita!

Cego´slider

Anónimas

Abrazaba a sus demonios, inconsciente de su adicción, o tal vez demasiado despierta, huyendo resignada del mundo que le había sido entregado como regalo involuntario. Asumir su responsabilidad y no renegar de su culpa eran actos de una heroicidad legendaria; cualquiera habría entregado su alma a la voluntad de la divinidad de turno a cambio de no soportar esa cruz, ese demonio. Ella sonreía y, sin ceder un instante a la duda, retomaba la senda en pendiente que le quedaba por vivir. Cada piedra, cada muro, no significaban obstáculo alguno, sino el impulso necesario para seguir adelante. Nadie entendía su manera de actuar tan decidida, tan firme. Fue huracán y tormenta; fue luz y destello; fue ayer pero sobre todo mañana; fuiste tú… mujer cualquiera.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguro usted no existe, sería un tanto idílico...

Carlos Castillo dijo...

Existo, aunque preferiría que no se confundiera a quien escribe con el narrador.

Anónimo dijo...

Sólo era un cumplido, tal vez "rebuscado".

Carlos Castillo dijo...

Jajaja, y se agradece el cumplido.

Publicar un comentario