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¿Qué es La Estación Prohibida?



Te presento una forma diferente de invertir esos pocos minutos que, tal vez, se pierdan a lo largo del día, para leer algo más, diferente o no, original o no, de tu gusto o no; detente un instante y lee; quizás regreses.





¡Gracias por la visita!

Cego´slider

Quietud infinita

Las escaleras permanecen en silencio, apagadas, con la visita inesperada de una suave corriente de aire que acaricia las pelusas de cada escalón. El polvo aguarda pegado a las barandillas sin que ninguna mano inocente lo destierre. Mientras, la luz se abre paso tímida entre el agujero de una vieja claraboya rota. Se escucha en largos intervalos el rápido aleteo de una paloma perdida. El cristal quebrado ha herido su ala derecha y agoniza sin fuerzas atrapada en la vecindad. Un eterno y oscuro foso de seis plantas la separan de la puerta principal; una caída en vertical sin final feliz probable. El ruido de un ciclomotor irrumpe a lo lejos en la oquedad de la calle, desierta, bajo el sol abrasador de la tarde, y desaparece en la inmensidad del vacío. Los árboles descansan, más pesados que de costumbre, quietos. Una niña camina hacia el parque; hay alguien detrás. El reloj de la torre sigue marcando las tres, igual que antes; no avanza, no sucede después. Los grillos alzan la voz, impertérritos, como cada día, al compás de cada rayo de sol que consume el tiempo.  La vida descansa, espera paciente a su turno mientras todos duermen. Los perros tendidos sobre el suelo se esconden en las sombras escasas; observan el tiempo, la hormiga perdida, la mosca que vuela sobre su hocico. Nadie ha llegado al parque.

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